sábado, 20 de septiembre de 2014

Demos le una segunda oportunidad.

Hay que darle a Castañeda una segunda oportunidad!
Si claro a él, a nuestro ex alcalde de Lima que trajo tantas reformas;
Quien apadrino el hospital de la solidaridad y el metropolitano, si claro; los apadrino porque aquellas obras en un inicio fueron proyectos de largo plazo impulsados por el difunto Andrade.
A nuestro ex alcalde que esta siendo injustamente acusado de un fraude que el nunca cometió porque simplemente el no estaba en el poder cuando se hizo el pago de la deuda, un momento; el seguía siendo alcalde pero tuvo que irse pues, así son los alcaldes siempre viajan, sobre todo cuando se tiene que pagar una deuda de 36 millones en 72 horas a comunicore, que por cierto le compró la deuda a Relima ( a quién la municipalidad había acordado pagarle la deuda en 10 años) por nada menos que 15 millones de soles, que suerte la de estos penderijillos!!
A nuestro querido mudo que no habla porque está bien high en las encuestas, y no le conviene que le hagan muchas preguntas incómodas.
Si claro, demos le una segunda oportunidad al señor que siempre paga las deudas de la municipalidad de Lima con nuestra plata a narcos, qué? Todos tienen derecho a trabajar.
Pero un momento, todos merecemos una segunda oportunidad, sobre todo si tenemos buenos abogados que por coincidencia son los encargados de nuestros casos en la fiscalía, ups! Casualidades hay en todos lados.

Falta poco para que empiecen las elecciones, y les juro que no me interesa quien gane porque yo escribo tranquilamente desde mi cuarto con calefacción en Vancouver, pero todos ustedes que quieren un real cambio, no acepten más mierda en la política.

miércoles, 9 de enero de 2013

Qué suerte ser blanquito!

Estaba yo por un barrio de uno de los conos de Lima visitando a mi abuelita, era el día de la madre y como de costumbre iba a visitarla, a llevarle algo y de paso probar la deliciosa comida que me remonta a mi infancia, ella para mi es como una segunda madre después que la mía había emigrado hace ya varios años al extranjero.

La historia empieza al salir de aquel lugar, era ya muy tarde, las pláticas con mi abuelita se hacen interminables, y bueno tenía que caminar unas cuadras para tomar un taxi, mi abuela vive sola así que es ilógico que me acompañe, sólo me da su bendición, y con sus frases atemporales me dice; cuídate, no te hagas que tu has vivido aquí y sabes todas las mañas.

Había yo llegado al paradero, estaba muy oscuro y casi ningún taxi pasaba por el lugar, entonces empece a preocuparme y pensé seriamente en regresarme y dormir en mi antiguo hogar, pero mañana tenía que ir a la universidad y todo se me iba complicar, de pronto bajo el umbral de aquellos postes deteriorados por el salitre del mar próximo se hacía visible una silueta, la de un hombre de mediana estatura, y con una cojera que se notaba en su caminar.

Normalmente a esas horas y por ese lugar me hubiera alejado un poco para evitar algún percance, aquel que viva en estos lugares de Lima; sabe muy bien a que me refiero, pero como era un hombre que cojeaba, no le di mayor importancia. El hombre llego a mi y físicamente era un negrito con todos los rasgos y con una ropa muy vieja tanto que estaba entre el límite de un ropavejero y un loco, me miro y no dijo ni una palabra, estaba como a unos 8 metros de mi y también intentaba tomar un taxi.

De pronto empezaron a llegar los taxis, esperaban a que sea más de las doce para poder cobrar un poco más, uno de ellos frena, ve al negrito, pone primera y arranca, el volteo a mirarme y respiro nada más, llega el segundo taxi, frena lo mira, pone cuarta y se va, entonces por fin le escuche hablar y me dijo: "puta madre carajo, toda la vida es lo mismo, tu porque eres blanquito no tienes este problema, pero yo, yo paso cosas como estas todos los días, y a nadie le importa, ni siquiera porque soy cojo de la guerra del cenepa, que lamentablemente no tiene donde caerse muerto, por que yo, yo fui un puto comando que no recibe nada como los blanquitos que sí los suben de puesto y ahora son hasta ministros".

Le vi la tristeza en los ojos, el nudo en la garganta que hacia flaquear su voz, y sin pensarlo me puse en sus zapatos y dije entre mi, puta madre carajo, cuando los peruanos dejaremos de juzgar a la gente por su color, cuando veremos a una gringa con un negrito, a una China con un trigueño, como lo veo en un país de primer mundo, cuando nuestra afición por el Occidente dejará de ser una piedra en el camino para mirar más abajito del mundo, y darnos cuenta que somos nosotros mismos los que nos separamos, y hacemos de la inclusión y unidad nacional una utopía difícil de alcanzar.
E.S.



martes, 7 de septiembre de 2010


DESBORDE POPULAR Y CRISIS DE ESTADO, INICIO DEL ABISMO SOCIAL


José Enrique Benito Saavedra




Desde la época de los ochentas cuando Carlos Matos Mar se atrevió a escribir un ensayo sobre una teoría que transitaba en la sociedad como algo anormal tratado despectivamente y atribuyéndoles nombres peyorativos ajenos a su nombre: migración. Se veía que esto acarreaba más que un ensayo, era una teoría bastante acertada de lo que ocurría en el Perú, cuyas proyecciones se ven reflejadas en el actual orden social y económico del país.

Desde sus primeras páginas donde habla del legado andino y la patria criolla ya encuentro un titulo de acuerdo al tema que marca mi principal interés sobre este libro que es donde y como empezó el abismo social en nuestro país, aquel abismo del que se atrevió a hablar Jorge Basadre, principal historiador de la guerra del pacifico, y es que Basadre decía que el motivo por el cual perdimos la guerra fue porque nuestro estado carecía de una nación, lo que producía grandes diferencias económicas y sociales, “en el Perú el rico es muy rico, y el pobre es muy pobre”.[1]

Lo que vengo ahora a decirles no es algo nuevo pero que muchos olvidan y es la razón de que se culpe al provinciano pobre o al más adinerado de los problemas que acaecen en nuestro país; En el Perú nuestro desorden social viene desde épocas antiquísimas, ya que somos herederos de un imperio, aquel que se caracteriza por el dominio de un estado sobre otro. “Quien crea que el proceso nacional actual es distinto al de su historia está equivocado, pues somos y cargamos con muchos temas no resueltos de nuestro pasado y que una y otra vez nos confrontan con viejos problemas como si fueran nuevos y con viejas soluciones vestidas de modernidad”.[2]

Lo que dice Margarita es muy cierto no estamos acostumbrados a confrontar viejos problemas como lo es la inclusión y el abismo social, pero revestimos nuestras soluciones con caretas pintadas con un barniz muy barato y desastroso. Acaso se ventilan democráticamente a los librepensadores que se inmutaron hacia la verdadera realidad nacional.
La historia dominante del imperio incaico no cambio mucho con la llegada de los españoles, el encuentro entre estas dos cosmovisiones que aparentemente eran tan diferentes tenían algo en común que fue prioridad en la conquista; y esta era el poder. Aquel poder que motivo al imperio a imponerse sobre otras verdaderas naciones, y ahora con la llegada de los españoles mueve las riendas de los caballos, prevaleciendo la subordinación y la dominación.

Con la llegada del Perú republicano no se hizo más que cambiar mocos por babas, ya que ahora la clase dominante eran justamente los precursores de liberarnos del yugo español para imponernos el de la aristocracia, entregando el nuevo monopolio a los criollos, los únicos beneficiados solo por ser descendientes de españoles, dejando en lugar a parte a los indígenas, es aquí donde se muestra claramente en un país libre la diferencia racial imponiéndose sobre la económica.

Con la llegada de Velasco al poder muchos creyeron que las reformas que se pretendía implantar serian la solución para los problemas como nación que tenía el Perú. Pero Velasco no hizo más que llenarse de un patrioterismo desmedido implantando reformas que no tenían pies ni cabeza, como lo es la reforma agraria, aquella reforma que se encargo de quitarles todas las propiedades a los grandes hacendados o terratenientes que anquilosaban grandes cantidades de dinero y no lo compartían equitativamente con sus trabajadores; pero la medicina fue peor que la enfermedad, se les dividió las grandes haciendas entre los trabajadores y se les dejo con la fortuna sin una materia prima para trabajarla, sin una jerarquía que imponga un orden; y el resultado fue perder todo lo ganado implementando así las primeras migraciones a la capital, debido al empobrecimiento y fracaso de las haciendas, viniendo con ello si se puede decir el primer chorro del desborde que se produciría mas adelante.


En esencia nuestro Estado está ligado a la fragilidad de nuestra economía, todavía fundamentalmente primario exportadora, la que sigue planteando un escenario y actores políticos sumamente vulnerables. En otras palabras, frágiles democracias para las que las oleadas neoliberales muchas veces no pasan de ser barnices relucientes sobre viejas maderas.

"el Estado inauténtico, frágil, corroído por impurezas y por anomalías... el Estado con un Presidente inestable, con elecciones a veces amañadas, con un Congreso de origen discutible y poco eficaz en su acción, con democracia falsa... Un Estado en el que no abundan las personas capaces y bien preparadas para la función que les corresponde" (JB, tomo VIII de la Historia de la República)Tomando en cuenta este pequeño párrafo nos damos cuenta que los actores políticos y la escena en si no ha cambiado mucho, la conciencia colectiva decae hacia una barranca lodosa y no pensamos en nuestra prioridad como ciudadano, hacer un análisis interno si en realidad estamos capacitados para desenvolvernos en un cargo publico.

Este Estado empírico reposaba, por añadidura, sobre un abismo social, pues se evidenció una total despreocupación en la época republicana por el problema indígena, lo que originó la ausencia de una mística nacional en este grupo humano. En conclusión de Basadre: "el peruano del siglo XIX no había tecnificado el aparato estatal ni había abordado el problema humano del Perú".En 1978, en las anotaciones a su obra Perú: Problema y Posibilidad, escrita en 1931, nos recordó la relación estrecha entre el tema del desarrollo económico y la todavía urgente superación del Estado empírico y del abismo social sobre el cual éste reposaba. Para Basadre, "el desarrollo económico auténtico no sólo implica la ampliación de bienes y servicios, sino que queda definido mejor en términos que eleven los niveles de subsistencia, dignidad y libertad humanas y combatan la pobreza, el desempleo y la desigualdad". Más aún planteó la lucha contra el subdesarrollo como: "una planificación auténtica de tipo democrático, gradualista y experimental en el avance hacia el futuro con soluciones de corto, mediano y largo plazo que tiendan al aumento de la productividad y al alza del nivel de vida, defiendan al mismo tiempo derechos humanos esenciales y busquen, sin mengua de ellos, la justicia social." Al parecer unos ideales utópicos pero que más que entenderse como pensamientos surrealistas al permutarse realidades físicas en planes realmente elaborados y concisos la idea de que una nación prevalezca sobre el estado era la senda correcta para crear una real identidad en nuestro país.En el año 2000 resulta complejo afirmar que el Estado peruano ha logrado superar su empirismo, el abismo social, la debilidad democrática y el subdesarrollo.Por cierto, el abismo social ya no se presenta solamente como la marginación del indígena en los Andes, sino también como pobreza extendida de un alto porcentaje de peruanos, su real marginación del sistema educativo y su creciente dependencia cultural y cívica de los medios de comunicación. El "problema humano del Perú hacia la construcción de una mística nacional" sigue siendo una tarea pendiente en la construcción de nuestra historia.El estudio de la historia social, en cambio, arroja un saldo positivo.
En realidad el puente entre la historia social y la historia de la sociedad estaba dado ya en la concepción histórica de Basadre y, aún cuando tuvo que privilegiar la historia política, lo social estuvo siempre presente en su obra. No sólo lo está en las páginas que dedica a las nuevas clases sociales y a las jornadas reivindicativas de obreros y campesinos, sino en toda su obra, y ello es fruto de su calidad de persona profundamente preocupada por la marcha de la sociedad en su conjunto.

Simplemente la pendiente que equilibra los segmentos sociales (no los llamo grupos sociales porque muchos de ellos crean abismos sociales y marginación dentro de ellos mismos) solo se reivindicaría con un aporte de cada ciudadano en priorizar su desarrollo humano social al del material y el visual, y que los medios de comunicación hagan repercusión en las yagas sociales con responsabilidad y no con morbo, enseñarle al pueblo a pensar y ser crítico.
[1] Jorge Basadre
[2] Margarita Giesecke, Caretas Nº 1625, Lima 30/06/2000

martes, 13 de julio de 2010


Queridos lectores, me parece que el tema de Laura Bozzo está temporalmente siguiendo un orden analógico evocando en las heridas que nos dejo el fujimonteSINISMO y casi por desidia mía, he tratado no tocarlo, pero esta idea ha ido rondando en mi cabeza, mientras estaba sentado en el asiento de marroquín del inmenso bus que me lleva a la universidad, gran parte de ella, ayudada por la radio que se mofaba de aquellas fotos hilarantes y amorfas de la señora Bozzo, definitivamente no estoy de acuerdo con la forma como se manejaron estas fotos, incluso el hecho de haberlas tomado con este fin tan descomunalmente maligno es reprobable, pero sacando cuentas al final entre las leyes naturales del ojo por ojo y diente por diente, y dejando bien claro que el hecho es totalmente malo, les hago una simple pregunta, ¿acaso esta señora no se merecía un poco de su propia medicina rancia? Pues sí! Recordemos solo un pasaje de sus talk shows; como personas estuvieron expuestas al ridículo, denigrando no a la clase más humilde, sino la más necesitada, por que conozco muchas personas humildes con dinero, y a muchos pobres con dignidad. Definitivamente, esta señora jugaba con las dos caras de la moneda ridiculizando a personas que ya no tenían mas nada que perder, y fingiendo un interés samaritano para con estas, y lamentablemente en nuestro pueblo la desconfianza por el blanquinoso no existe, el siempre será el bueno y su prioridad para servir. No tengo nada en contra de estas personas, sino en la extraña semejanza de igualdad que se hacen los pobres, siempre pidiendo igualdad para con ellos, algo que ellos mismos no definen ni practican, teniendo en un lugar más por encima de ellos a los desiguales o viceversa. Parece que me fui un poco del tema, pero estas mismas personas creen fielmente en que ella, la señora Bozzo, las llevaba a su programa, no por burlarse de ellas, para tener una casa en Miami y mantener a un holgazán que le ayuda a fantasear un poco fuera de su podrida realidad, sino porque llevaría ayuda a los comedores populares y les daría dinero, FALSO! Espero que algún día mi pueblo aletargado y dormitado por estas clases y dosis diarias de estupidez que les da la televisión diaria, apaguen la caja boba y se revelen contra la idiotez de su entorno.
PDT: no pude dormir desde que vi aquellas fotos